Re: ¡¡¡No me lo puedo creer!!!
Partía para Palma (hace años) y quedé en un puerto de la península con otro tripulante. Llegué como quince minutos antes a la cita y me dispuse a atracar hasta que llegara. El comodoro del puerto, que llegó raudo a donde yo estaba, no me dejó si no pagaba un día. Tras rechazar su propuesta, estuve con el motor a la espera, hasta que llegó el tripulante. Me acerqué a la gasolinera para que embarcara y ya estaba el comodoro llamando por la emisora al de la gasolinera para que me echara al tiempo que él venía corriendo hacia mí.
Embarcó rápido y partimos de inmediato. Una vez en marcha hacia la bocana, miré para atrás y aún seguía el comodoro mirándome cómo me iba, cual si fuera una pieza de caza que se le acaba de escapar.
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