Las dos amigas que se reencuentran después de muchos años, y tras los besos y abrazos de rigor, se van a tomar un café y a charlar para ponerse al día. Cuando llevan un rato, empiezan con los temas más personales:
-Bueno Susana, cuéntame, ¿qué tal te va con los hombres?
-Buf, fatal chica. Cometí el error de mi vida cuando me enamoré de joven de un guapísimo chico que me trataba con respeto, dulzura y cariño, y me casé con él. Pero resulta que es del Opus Dei.
-¿Y?
-Pues que cuando no es por el Opus es por el Dei, pero que no follamos.
-Vaya, lo siento.
-Y tú, Marta, ¿qué tal?
-Pues yo fenomenal. Yo me casé con un luterano, y ¿sabes qué?
-¿Qué?
-Que cuando no es por el útero, es por el ano, pero que no paramos.
