Hola DDELGRAC
Me ha gustado tu relato.
Hace unos 8 años, volviendo de Mallorca con un velero alquilado, tuve que soportar 16 horas seguidas con un anemómetro que no bajaba de 36 nudos de aparente, mar corto y con dos olas cruzadas por la amura.
Fue mi primera vez por encima de los 30 nudos de aparente. Iba con mi mujer y mis dos hijas pequeñas. Desde entonces, he navegado unas 5.000 millas y he pasado en bastantes ocasiones por episodios similares (me refiero a estar varias horas entre 30 y 40 nudos de aparente, pero no más).
Ninguna de las experiencias posteriores se acercan ni un poco a lo que sentí en esa "primera vez". Creo que el hecho de llevar contigo a la familia en una situación como esta, especialmente si son niños pequeños o gente inexperta, hace mucho más difícil el trago para el patrón, pues a la ya difícil gestión de la situación se añade la angustia por ver que aquellos que te acompañan lo están pasando mal, a veces muy mal. Es curioso como en estas situaciones recuperamos nuestro lado más espiritual ...
Al final, la percepción de la tormenta, del temporal o del grop, es lo que realmente importa, no tanto la fria evaluación objetiva de los datos. Y tu relato me ha trasladado, por unos momentos, a aquellas espeluznantes sensaciones de esa primera vez.
Gracias por compartirlo
Cervecitas para todos

LDN