No niego el placer de navegar en solitario, pero una vez, hace muchos años, me preguntaron ¿Qué me llevaría a una isla desierta? Gente, respondí. La gente es lo mejor y lo peor que te encuentras en a vida.
No es fácil encontrar tripulantes para algo más que un paseo dominguero, pero los que encuentras valen su peso en oro: conocimientos y buena compañía.
Entre los que compartimos navegaciones por esta tierra, nos pasa muchas veces que tenemos más barcos que tripulantes, quiero decir que vamos de regata en un barco varios armadores, prácticamente media tripulación es armadora de otros barcos



Por animar a riskfactor, algunos de las mejores tripulantes, haberlas hay, vienen de una escuela de vela local, pregunta en tu zona
