¡¡Ay que pena!! Hoy me querian dar la sorpresa de cenar mañana en la Soleá, pero esta noche no hay barco para Almeria y, aunque lo hubiera, no queda ni un solo billete libre en este puente.
Es lo que tiene vivir en el culo del mundo, que no se puede improvisar
El que le pegue el primer mordisco a la patita de cordero que se acuerde de mi.
