A través de la bolsa de naveantes de esta taberna, me apunté hace años a una travesía Zumaya-Gijón y vuelta, con Enrique -un capitán de yate, armador de un first 32 que no conocía de nada antes de la travesía y cofrade también de esta taberna- y todavía recuerdo con cariño esos magníficos días que pasé con él y con los armadores y tripulantes de dos barcos más con los que navegamos en flotilla...
Por otro lado, he sido el impulsor de alquilar muchos barcos en grupos de amigos y conocidos por medio Mediterráneo. Unas 30 veces.
En general, la experiencia ha sido fantástica. Sólo en 3 ocasiones puedo decir que la presencia y la actuación de alguna persona en particular generó problemas de conviviencia.
Así que entiendo perfectamente lo que quiere decir duendes4.
En mi caso, sólo en el 10% de las ocasiones se produjo algún problema.


