Tengo que reconocer que mi mando de molinete inalámbrico se queda a la altura del betún comparado con el del vídeo. Vaya pedazo de marinería.
Brindo por partida doble, final feliz para el ketche gracias a la rápida intervención del patrón y de la espectacular marinera.
Y a los tiquismiquis, si ahora no vamos a poder comentar que la chica está de toma pan y moja, pues aviados estamos.

