Interesante debate. Esperemos discurra con tonos civilizados, y todos, como buenos patrones que somos, no perdamos la compostura.
Como patrón, vengó observando con el tiempo, que sacó mucho más rendimiento de la tripulación asignando responsabilidades, y haciendo a cada tripulante que se sienta util, la persona con su propio yo, se siente reconfortada y saca lo mejor de sí mismo, colabora y aporta lo que tiene para el bien común.
Pero claro no todos somos iguales, cuando navegas con gente conocida, más o menos sabes como distribuir para que cada cual tenga una responsabilidad acorde a sus habilidades, la cosa se complica muchísimo cuando la tripulación es desconocida, cosa relativamente habitual en mi forma de navegar.
Recuerdo como una lección auto aprendida, con cierto buen sabor, una vez que salí a navegar con almiranta y los dos grumetes, solos somos una tripulación bastante competente, nos conocemos y funcionamos bien dentro del barco. Al grumete pequeño (12 años), le toco el puesto de proa-palo, nada más asignarle el puesto, me di cuenta que quizás sería semasiado para el...., pero ya no podía dar marcha atrás...... El tío subió la mayor tirando de driza con una fuerza que desconocía tenía..., se fue al palo a la hora de tomar rizo, para ayudar. La cosa se complicó cuando navegando al largo el viento empezó a subir.... 25 nudos, con puntas de 28, mayor con un rizo, veo claramente que la tengo que meter en la bolsa..., si sube más el viento y la ola, me costara atravesar el barco al mar, pero tengo que hacerlo ya, sin más demora. Olas de dos metros por la aleta en un barco de 28 pies. Alguien tiene que ir al palo para tirar del gratil de la mayor, le toca al grumete pequeño, repasó toda la maniobra pasó por paso con la tripulación antes de realizarla, la la almiranta dice que nanai, que el grumete no va al palo...., situación comprometida, el grumete me mira y me dice con la mirada, que ese es su puesto y no está dispuesto a cedérselo a nadie........, situación comprometida. A sabiendas de que la puedo liar, las cosas se van a hacer como estaba pensado, lo pienso hasta tres veces antes de confirmar la instrucción...., pero en ese momento lo veo claro, ES SU PUESTO, y esta preparado para hacerlo!!!, no hay motivo para mandar al hermano mayor, repito en voz alta paso por paso la maniobra, les aviso que se agarren, que el barco puede escorar fuerte, pregunto a todo el mundo si la ha entendido, la respuesta es unánime, SI, arranco motor y meto avante para ganar arrancada, cuando estoy a punto de recibir la cresta de la ola, orzo rápidamente y como un rayo el barco ya está en rumbo de ceñida...., en menos de un minuto la mayor está en la bolsa, el grumete en la bañera y el barco navegando a 7nudos con medio Genova solamente, El grumete me mira, no dice nada, pero su mirada lo dice todo, se siente bien... Esta orgulloso de sí mismo, desde ese momento es el tripulante más activo que tengo, desde ese momento todos se pelean por hacer las cosas a bordo, hasta por quitar las defensas, me siento orgulloso de mi tripulación..... Y conmigo mismo......también!!!!,
Perdón por la batallita, pero creo que es la mejor experiencia que he tenido como patrón en muchos años, y de la que más he aprendido.
