Debido a la abrumadora, agobiante, complicada, coñazo, vueltera, cansina, horrorosa, escalofriante, inaccesible, antinatural e inhumana (entre otras cosas) burocracia que rige la náutica por estos lares, yo compraría una barca con papeles. Pero si cuentas con una paciencia de monje tibetano y calculas tener todo en regla para dentro de unos 20 años, además de una fortuna destinada a tal fin...adelante!




