Que tal, los del Victoria

Cuando bajes al sur acuérdate de la famosa Baja de Gando. Según las mareas, puede quedar cerquita de la quilla

.
Tiene una larga historia de naufragios

. Ya era conocida por los primeros navegantes que surcaron las aguas del Archipiélago Canario por lo que resulta incomprensible

como, durante siglos, los buques han seguido naufragando en un escollo perfectamente señalado en las cartas

y cuya notoriedad hace que no pueda ser ignorado por ningún marino

.
En un periodo de cien años, mas de una veintena de barcos han dejado en sus rocas parte de sus fondos y, al menos diez se han hundido completamente. Desde pequeños pesqueros a grandes trasatlánticos han caido en sus garras. Algunos de los barcos encallados se han salvado, otros han podido navegar un trecho antes de hundirse y reposan en las cercanías (entre ellos, los más famosos, el Alfonso XII, el Ville de Para y el Monte Isabela) pero al menos tres, reposan directamente al pie de las rocas.
Es para poner los pelos de punta

cuando se navega por esa zona.