Buenas noches bona nit
Desde el barco, bien amarrado y con un precioso chubasco encima
La bahía de Portoferraio es bonita y tiene sus rincones. Unos optan por fondear y otros por entrar en puerto.
Teníamos los amarres reservados y con paga y señal dada desde Febrero esperando ilusionadamente usarlos
El porto Vechio es un puerto urbano donde se amarra directamente en la acera, no es una marina. La calzada que bordea el puerto es la zona más “chic “de Porto Ferraio. Durante el día está abierta al tráfico pero al atardecer y durante la noche se cierra y es el paseo del pueblo, bares, restaurantes, tiendecillas bordean el lado tierra. A las 12 de la noche esta todo cerrado por lo que el descanso nocturno no se ve perturbado y por la mañana tampoco madrugan mucho…
Las duchas caen un poco a desmano, hay lavandería, la administración del puerto funciona regular pero nos aclaramos (en Italia, todo se resuelve……de un modo u otro)
Se puede fondear muy bien en calas de la misma bahía o desplazarse a las calas de los alrededores, con aguas limpias y tranquilas y dejar pasar las horas al estilo isleño, sin estresarse, tocando la guitarra, charlando, etc. Este año, frente a la dificultad de llevar guitarras a bordo de un barco de tamaño modesto, algunos entusiastas han optado por los más manejables ukeleles!
En Elba la sombra de Napoleón, que al fin y al cabo solo vivió aquí 9 meses, te persigue por todos lados. Nosotros preferimos visitar las calas de los alrededores y en particular Cala Marciana, a no perderse el pueblecillo y los fondeaderos en su lado E. Se puede rodear la isla de forma muy relajada en tres días. En todos los pueblos
Hay que dejarse llevar por el ambiente local, como las cenas, siempre a precio pactado que organizamos en el restaurante (tasca) de Pascualino, que nos cerraba todo un callejón para montar una mesa para 50 !,inolvidables . Nosotros le enseñamos a gritar “Visca el Barça” grito que profería a todo pulmón acompañado de sonoros bocinazos, cada vez que con su furgoneta se encontraba con alguno de nosotros en la calle (o sea, a cada momento).
Fuera de Porto Ferraio, un poco por todas partes, convive un ambiente turístico con un sabor más auténtico de pueblo, con señoras haciendo punto a la sombra, establecimientos regentados por tres generaciones al mismo tiempo, discutiendo sonoramente sobre cualquier punto del trabajo, (y la cuarta generación en un capazo en un rincón), enhiestos carabinieri, pescadores, etc. No hay en todas las islas un solo edificio alto símbolo de sobreexplotación turística ni vimos un turismo agobiante pese a la cercanía a Roma
En el aspecto náutico no hay grandes problemas de saturación, quizás excepto en Porto Ferraio (y aun así nos pareció que el puerto no se llenaba todas las noches ni mucho menos, y que si había algún problema era más bien fruto de una organización un tanto sui géneris)
A Elba llego también el Capicúa, con su simpática tripulación brasileña, cargados de material para Caipiriñas, deliciosas
El interior de la isla es sorprendentemente verde, con montañas altas y muy agrestes. Vale la pena dedicarle un día y recorrerlo en coche
To be continued.....
Voy a enviar esto y luego intento fotos

