Unos cuantos de monjas..
Esto es un granjero que va a la iglesia y le dice al cura:
- Señor cura, ¿me presta su loro?
- Vale pero no le enseñes palabrotas.
- Vale
Va el granjero andando y empieza a llover y dice:
- Joé, ¡cómo llueve!
... y el loro se lo queda en la mente.
Pasa delante de un toro que esta durmiendo y dice:
- Cogerle de las pelotas a ver si se levanta.
... y el loro se lo queda en la mente.
Sale un rebaño de ovejas
corriendo y dice:
- Corred putillas, corred que ya os alcanzaré.
... y el loro se lo queda en la mente.
El granjero le devuelve el loro al cura.
Llega el domingo y el cura bebe el vino y dice el loro:
- Joder, ¡cómo llueve!
... y el cura se desmaya.
Y dice el loro:
- Cogerle de las pelotas a ver si se levanta
... y salen las monjas corriendo.
Y grita el loro:
- Corred putillas, corred, que ya os alcanzaré...
Dos monjas salieron del convento a vender galletas. Una era la Hermana Matemática (M), y otra la Hermana Lógica (L).
M - Está empezando a caer la noche, y aún estamos muy lejos del convento.
L - Hermana, ¿se ha dado cuenta de que nos sigue un hombre hace media hora?
M - Sí, y qué será lo que quiere?
L - Es lógico. Nos querrá violar.
M - ¡Dios Mío!. Calculo que si continuamos caminando a este ritmo, nos alcanzará dentro de 15 minutos. ¿Qué podemos hacer?
L - La única cosa lógica que podemos hacer es caminar más rápido!!!
M - No está funcionando!!!
L - Claro que no! Él hizo la única cosa lógica que se podía hacer: caminar más rápido!!!
M - Y ahora, ¿qué vamos a hacer? ¡¡¡Nos alcanzará en un minuto!!!
L - La única cosa lógica que podemos hacer es separarnos. Usted vaya por aquel lado, y yo para este otro. ¡No podrá seguirnos a las dos!
Entonces, el hombre decidió seguir a la Hermana Lógica. La Hermana Matemática llegó al convento, preocupada de lo que pudiera haberle ocurrido a la Hermana Lógica. Al cabo de un rato, llegó la Hermana Lógica.
M - ¡Hermana Lógica! Gracias a Dios que llegó usted. Cuénteme qué ocurrió.
L - Ocurrió lo lógico. El hombre no podía seguir a las dos, por lo que optó por seguirme a mí.
M - ¿Y qué ocurrió después?
L - ¡Lo lógico!. Yo comencé a correr lo más rápido que pude, y él también.
M - ¿Y?L - De nuevo lo lógico. Me alcanzó.
M - ¡Dios Mío!. ¿Y qué hizo usted?
L - Hice lo lógico. ¡Me levanté el hábito!
M - ¡¡¡Dios Mío, Hermana!!! ¿Y qué hizo el hombre?
L - Él también hizo lo lógico. ¡¡¡Se bajó los pantalones!!!
M - ¡Oh, no!. ¿Qué ocurrió después?
L - ¿Acaso no es obvio, Hermana? ¡Una monja con el hábito levantado corre mucho más deprisa que un hombre con los pantalones bajados..!
Una novicia en el convento le pregunta a la Madre Superiora:
- ¿Madre, Monseñor se pone con Don?
- ¡Claro que se pone condón hija, si no este convento sería una guardería
Van dos monjas en una moto individual, les para la Guardia Civil y les dice el guardia:
-¿Es una moto individual?
-Sí, agente.
-Multa por ir dos.
-Pero, agente, vamos con Dios.
-Pues multa por ir tres.
Salut!


