Gracias a las políticas de nuestros dirigentes (durante casi un siglo) Este país ha dejado de producir nada para vender lo único que le queda: SOL en entornos más o menos placenteros.
El precio de ese SOL depende del entorno. Pero a medida que se vende el SOL el entorno se degrada y por lo tanto, se abarata, y para ganar lo mismo hay que traer a más turistas que degradan más el entorno ...
!Qué bien se estaba en la playa de Benidorm!

Tiempo al tiempo