Pues a mí me gustó. Al margen de las escenas de persecución, que son trepidantes, me enganchó el trabajo de los personajes principales. La fuerza que transmiten. El compromiso que mantienen con sus respectivos "oficios", no por razones de implicación en la organización a la que sirven, ya sea policial o contrabandista, sino en su propio interés. Cada uno con su propio infierno detrás. Individualismo carpetovetónico y mediterráneo versus la disciplina grupal de las mafias eslavas.
La recomiendo. Yo pasé un buen rato.
Salud,
