La jornada de navegación de ayer nos deparó una sorpresa desagradable: al llegar al puerto de Castro-Urdiales nos encontramos con que alguien había soltado las amarras de las boyas que corresponden a nuestro barco, yéndose aquellas al fondo. Esperemos que haya sido por incompetencia de dicha persona y no por mala fe. Como no era cuestión de dejar 11 toneladas sin asegurar debidamente, buscamos un emplazamiento alternativo, en espera de que el contramaestre del Club nos aclare el asunto. Por suerte el Puerto de Castro tiene cámaras, que espero muestren al autor de los hechos.
Pero no por ello dejamos de disfrutar de una navegación agradable; húmeda por momentos, con una nube que nos seguía, soltando algo de lluvia.
Como en anteriores mensajes os invitamos a acompañarnos en nuestras salidas. No tenéis más que contactar con el Capi, Gonzalo, en el teléfono que aparece en el primer mensaje de este hilo.
