Es la gran pregunta a la que se enfrentan muchos países...y no todos pequeños.
Pero...
Sabemos que el mercado internacional de grandes sistemas de armamento es muy competitivo y con toda clase de apoyos y presiones gubernamentales.
Estas presiones tienen el efecto de que nunca, lo comprado, parece ser lo más óptimo.
Y digo "parece" porque, realmente, el Puma/Cougar no es tan malo, el Tigre es mucho mejor para nosotros que el Apache, el F18 fue una buena compra y así con otros muchos programas comprados fuera por/con contraprestaciones políticas y que fueron (son) desabridamente criticados...
Veamos los programas nacionales...
Desastres sin paliativos: el Anibal y la ubicación de determinadas factorías tecnológicas en zonas sin industria auxiliar.
Aciertos: Las fragatas y los BAM (estos últimos, un brillante acierto conceptual)
¿podía serlo el S-80?
Creo en que si.
Pero, por el mismo motivo en que nos movemos entre un ambiente informativo (y, ojo no hablo solo de la prensa, sino de tanto foro y blog) que oscila con pocos grises entre el blanco del triunfalismo y el negro del derrotismo... y si sumamos la lógica ausencia de datos precisos sobre un proyecto militar, pues tengo información suficiente para ni siquiera intuir su viabilidad.
Pero quienes decidieron que si que era viable era los que estaban construyendo los Scorpene, y, además, era la compañía que había integrado en las F100 los guías de onda del Aegis y los lanzadores MK41 de los destructores americanos... ¡casi na!
Además, todo el dinero pagado por el estado, no sale al extranjero.
- Loa trabajadores se lo gastan aquí (poco se puede ahorrar)
- El astillero compra aceros, metales, máquinas herramientas, muchos (o algunos) de ellos los compran aquí.
- Pagan impuestos aquí.
- Las compañías proveedoras hacen lo mismo...
...Se puede calcular la dinamización económica que supone y la disminución de costes por los retornos.
Resumiendo: si el programa ha sido un acierto o un fiasco, solo lo sabremos un par de años tras la botadura...
(ojo: solo opino, intentando no ir mas allá de lo que parece cierto)
