En travesías largas yo duermo una hora, me levanto, echo un vistazo y si todo va bien, me vuelvo a dormir. El cuerpo no descansa igual y en 24 horas duermo al menos 12.
Como en cualquier cosa, la práctica es fundamental. Si estás en una zona complicada y sólo puedes dormir 15 minutos, es aún más complicado dormirse con esa presión que despertarse, pero lo acabas haciendo.
