Pues uno más que ha contrastado los resultados de los consejos del amigo Chente.
Nuestro Gilón ha ganado en todo; está hasta más guapo con esas curvas en el palo
Para los aún escépticos, El trimado lo hemos hecho a distancia. Chente nos envió el tensiómetro y tras varios correos y llamadas para centrar medidas e información nos pusimos manos a la obra.
En un primer momento tuvimos problemas porque los tensores estaban agarrotados, y Chente nos aconsejó en todo el proceso para solucionarlo

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Como muestra, os diré que alcanzamos 6,5 nudos en ceñida, que es más que la velocidad máxima de las polares del barco.
Un 10 para esta gran persona que sabe lo que hace: MUY PROFESIONAL.