Estos aparejos generan un brazo de palanca formidable entre la fogonadura y la carlinga.
No basta reforzar las cuadernas cercanas, sino que hay que ligarlas entre si fuertemente.
El resultado estructural es que, mas que una estructura anclada en la quilla, resultan unos apéndices (proa y popa) anclados a una sección central super-rígida.
Por ello, es difícil hacer barcos así en fibra.
