Cita:
Originalmente publicado por Velero Simbad
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Pues en mi primer año de estudiante fuera de casa no tenía lavadora y mis compañeros de piso me enseñaron una forma de lavar insuperable, nada de frotar que se pierde tiempo, se gasta energía y se estropea la ropa con el roce. Lo que hay que hacer es esperar a que llegue la noche, coger un cubo, echarle agua y detergente, meter la ropa dentro y a dormir. A la mañana siguiente te despiertas, aclaras la ropa y se acabó. Así estuve dos años y la ropa perfecta oiga.
La Ley del Mínimo Esfuerzo es irrebatible.
