Los curiosos de hoy son los aficionados de mañana y los compradores de dentro de una semana...
Los vendedores que ofrecen resignadamente un prospecto o catálogo a alguien que ven claramente que no va a comprar (y que, a veces, les mete un rollo impresionante), saben que el otro cliente que SI que querría comprar recibió hace años, cuando tal vez era un adolescente ajeno a la náutica, otro catálogo de la época de un concesionario de entonces que sabía perfectamente que si generaba negocio sería años y años después...
