Julio Villar es otro de los magníficos ejemplos de trasvase de genio y voluntad de la montaña al mar. En eso te aseguro que no debes de sentirte un bicho raro, creo que somos más de lo que parece.
Con relación a navegar en solitario: también suele ocurrir. No hace mucho que me entere que decían de mi que en una etapa estaba envenenado. Parecía que sólo podía pisar una cubierta y que apenas pisaba la tierra para lo imprescindible. En esas etapas es normal que los demás no puedan seguirte. .mas adelante encuentras otros como tu por el camino
También he visto en mi y mis amigos que te vas apartando de actividades que sin dejar de ser amateurismo, te condicionaban e incomodaban. Hasta que dicen se llega el momento en el que pienses que has hecho lo humanamente posible y se vive esta pasión de otra manera,
Cuando te encuentras con gente por ahí, hay varias etapas. Empezando por la pasión obsesiva, algunos ( como yo en su día) se dedican a navegar sin plantearse muchos compromisos en tierra. Pasado ese tiempo, vuelven a tierra sin perder el contacto y finalmente ya retirados y hasta que no pueden valerse por sí mismos, no dejan de bagabundear,
