Hola Manuel Luis.
Estoy de acuerdo contigo en que capear o ponerse al pairo es una buena solución en muchos casos, sobre todo si el tipo de embarcación no recomienda otra alternativa.
Los clásicos de quilla corrida y estabilidad por lastre, no son adecuados para correr, por el contrario, están pensados para capear,
En alguna ocasión me ha visto en esa disyuntiva en una situación muy dura: costa portuguesa a sotavento con fuerza 9 de travesía W y mar de fondo de la misma dirección. Para alcanzar un puerto con entrada ( muchos son imoracticables incluso se cierran) el ángulo va muy justo. El abatimiento de ponerse a la capa, depende de la duración del frente, porque si tarda demasiado en calmar, ya no tienes ninguna alternativa. En esa situación psicológica, siempre estas tentado a correr y tratar de rascar un grado, para alcanzar un puerto seguro,
También depende del agotamiento de la tripulación. A la capa puedes descansar, correr exige correr todo lo que puedas tan concentrado como si fueras en un fórmula uno. En este casi igualmente, el patrón tiene que hacer sus cálculos, de la adminsitracion de las fuerzas de los tripulantes competentes para llevar la caña en una situación límite como esa, depende el éxito de una u otra estrategia,
Últimamente he usado esta metáfora - la de la alternativa de capear o correr- en muchas decisiones que tomamos en la vida. No es mejor una que otra, ni es más heroica ni honorable, cada una en su momento analizando los pros y los contras. En el lenguaje coloquial se usa " huir hacia adelante" que tiene connotaciones de valentía pero también de inconsciencia. Ponerse a la capa, también se usaba tradicionalmente para expresar, resignación, estoicismo y paciencia.
Creo que a los marineros la experiencia de someternos a un elemento natural tan poderoso como es el mar, nos da una riqueza de experiencias intensisimas que nos sirven para reflexionar y aplicarlas a la vida cotidiana
