Lo que veo es que nunca nos ponemos de acuerdo , me incluyo (me refiero al público en general e incluso a los comentaristas ) Antes de los accidentes, incluso en la largada , todo el mundo se quejaba de que había que largar de todas formas, de que largar detrás del coche de seguridad era de niñas, de que sacaban el coche de seguridad por nada, de que tenían que dejar correr aunque diluviara porque las mas grandes hazañas que se convirtieron en leyenda fueron corriendo bajo el agua (esta última fue de Lobato) etc.etc. Luego sobrevino el casi fatal accidente, que para mí fue eso, un accidente, y automáticamente todo fueron críticas: Hacia la seguridad, hacia el circuito, hacia el director de carreras, hacia... bueno, hacia todo. Pero esto es normal, me explico, el ser humano (en general los hombres mas que las mujeres) adoran las situaciones de riesgo controlado, y si no pueden vivirlas, pues entonces verlas. Es por eso que la mayor cantidad de público en TODAS las diciplinas de velocidad se concentra en las curvas donde puede suceder algo, no en las rectas. Pero claro, luego ocurre un accidente y de repente nuestro instinto de conservación y nuestra capacidad de EMPATÍA nos sacude y nos devuelve a la realidad de que somos simples mortales y de lo delicada que es nuestra vida. Por lo menos esa es mi experiencia, una constante lucha entre el riesgo y el sentido común. Una lucha difícil que no siempre gana la decisión mas acertada. Por eso primero pedimos mas emoción a gritos, pero a la primera que atisbamos a la mujer de negro con su guadaña, nos volvemos mas cautos. Ya sea en propia carne o en la de los pilotos...Es una reacción empática
Perdonan el tocho, pero es un autoanálisis de lo que me ocurre en estos días por el infortunado accidente de Jules.
Brindo con respeto
