Por otro lado, lo que nos hace falta normalmente es un barco todo terreno, all-round, que ciña bien pero que también ande bien en popas.
No es muy lógico hacer crucero en un barco tipo Dragón, que ciñe fabulosamente bien, a un ángulo increíble y con una suavidad máxima, pero que se bambolea de manera terrible en las popas y puede resultar muy peligroso si se atraviesa al mar.
Yo creo que es preferible, y el diseño de cruceros desde luego va en esa dirección, tener barcos que ciñan bien pero sin exagerar, con popas anchas, fondos cuasi planos para que vayan muy bien, con mucha estabilidad de rumbo, en rumbos abiertos, que es lo predomina en una ruta de crucero. Y, por supuesto, cuidar la solidez para afrontar las ceñidas con ola corta.
Anda en otro hilo, el de la VOR, un
vídeo del Flyer, el ganador de la Withbread en el 78, que da pánico por los bamboleos que mete, hoy eso es inimaginable en regata, y debiera serlo también en crucero. Slocum, el padre de la navegación deportiva llevaba una panzuda Spray, la goleta América también tenía una manga considerable y una potente y plana popa, pero parece que la moda de los ceñidores y estilizados Clase J y derivados aún más extremos nos ha perseguido durante casi 100 años con resultados en mi opinión ilógicos.
Un saludo
