Una ronda

Bueno, ya te han dicho casi todo de lo esencial: Que Estugeron es tenido como lo mejor; que llevar la caña o la rueda ayuda mucho; que se va con el tiempo... Yo modestamente añado un par de puntos: como patrón y en largas travesías, que son las que acostumbro hacer, no me puedo permitir el lujo de marearme. Solución, tomar Biodramina C cada ocho horas desde 24 horas antes de la largada y hasta un par de días después, dependiendo de la mar; llevar siempre que posible la caña; cuando bajo a la cabina llevar los ojos cerrados y solo abrirlos en los momentos imprescindibles; de noche y nublado, cuando todas las referencias externas desaparecen, apagar los instrumentos para no tener falsas referencias visuales y acostumbrar la pupila para ver el horizonte en esa poquita luz; y, si así mismo me mareo, irme al catre (con los ojos cerrados!) tumbarme boca arriba con las manos sobre el diafragma, relajar y dormir un par de horas.
Sobre desistir, recordarte que el almirante Nelson se mareaba como un grumete novato y mira...