Una ronda

En todos los puertos donde anduve, algunos tan "chic" como Saint Tropez o Hyeres, he tenido la costumbre de hacer mi coladita, con la consecuente empavesada de calzoncillos y camisetas, sin ningún problema. Ultimamente, por indicación de algún tripulante más pudoroso, pongo los calzoncillos debajo de una tohalla y listo.
Pero aquí dale a un inútil la facultad de reglamentar y es eso lo que pasa.