Cita:
Originalmente publicado por mazatlan
La libertad de uno mismo tiene su límite donde empieza la de los demás, y no creo que nuestros calzoncillos tendidos, calcetines, camisas y toallas ondeando al viento constituyan la mejor imagen. No me imagino ver en Alemania o en Suiza o en Inglaterra coladas ondeando al viento en los balcones de nuestras ciudades, imágen que muchos tenemos bien presente de nuestro país.
Si poner um mínimo de orden y decoro en nuestros puertos es de "pijos", pues chapeau para los pijos.
Lamento quizás decir algo impopular, pero en éste país, con menos colillas y papeles por el suelo, con menos motos con su insolente tubarro, con menos coladas al aire, y con un lenguaje algo más cuidado del que actualmente "mola",se viviría mejor.
Un brindis para la concordia, y saludos cordiales 
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Con lo de las colillas y la basura estoy totalmente de acuerdo. También con la falta de educación y cortesía. En esto creo que nos hemos ido embruteciendo con los años, pero lo de la ropa es subjetivo y condicionado por los usos o entorno. Por ejemplo, Aunque no haga colada, siempre cuelgo los sacos de dormir a ventilar y me parece que es muy higiénico en un espacio poco ventilado y húmedo como un barco. Cada entorno requiere un comportamiento. Un pantalan alberga a todo tipo de navegantes: regateros, domingueros, gente que sólo da un paseo, que vive o hace crucero. Si el ambiente es de regata o hay algún acto social, me parece que hay que ser más discreto y saber respetar ese acto o ese momento. A lo largo del día, hay tiempo y momentos para hacer las cosas, pero si coincidimos varios transeúntes, es normal que todos tengamos ropa, trapos o cosas a ventilar. Ese ambiente incluso me parece agradable y se percibe un sentimiento de pertenencia al grupo, unidos por el vínculo de la navegación. No hay mejor bandera para identificar un grupo, que esos pequeños detalles que identifican a los trasmundistas.
Creo que la educación se refleja en saber respetar a los demás, va mucho más allá que la tolerancia, pues esta quiere decir: yo tengo la razón pero te tolero,. La verdadera educación es aquella que demuestra que no nos sentimos superiores a los demás y yo creo que incluso en su humildad, un modesto trasmundista tiene todo el respeto y el derecho a realizar tareas que son necesarias para su forma de vida.
