Lo ví hace unos quince días y me encantó.
El protagonista es un tiburón blanco de unos 12 m., que duplica el tamaño habitual de esa especie. Le llaman "el submarino" y ya se ha cobrado al menos 10 víctimas. Su principal característica es su capacidad para permanecer quieto, como un cocodrilo, esperando a la presa. Pero, a diferencia del reptil, su quietud la desarrolla en posición vertical.
Dadas su diferencias de tamaño y hábitos, dicen que puede ser incluso una nueva especie.
El documental está muy bien hecho y ofrece unas imágenes espectaculares. Si es todo falso, mis felicitaciones al equipo realizador porque su desarrollo es de una veracidad difícil de cuestionar.
