Yo tuve un precioso Arpege y es un barco magnífico, pero creo que no puedes analizar tu dilema en clave de rentabilidad econonómica: ¡una restauración a fondo no es rentable!.
La rentabilidad es emocional y, para ello, ese barco debe significar para ti lo suficiente como para soportar lo que te espera si te decides continuar adelante.
El Amor es ciego; si no la quieres, déjala.
