El problema sigue existiendo para aquel navegante experimentado, extranjero o español residente en el extranjero, que no tiene ningún título de recreo o certificado habilitante porque en su país de residencia no es requisito para navegar a vela. Si quiere alquilar una embarcación de recreo española, no lo puede hacer.
Solución: alquilar una embarcación de recreo extranjera.
No puedo imaginarme al empleado de la empresa de alquiler de Ibiza, en agosto, teniendo que dilucidar si todos los títulos o certificados que le presentan en los muchos idiomas de los 31 países del espacio económico europeo, más los del anexo IX, le reconocen al cliente atribuciones suficiente para gobernar la embarcación que desea. Eso será un verdadero ejercicio de Fe.
