Como ya ha comentado algún cofrade, yo noté un poco de desidia en los vendedores.
Te autorizaban a entrar a visitar los barcos, pero la mayoría ni subía contigo, se quedaban en el pantalán tomando el sol, y por las preguntas que les hice a algunos y sus respuestas, no parecía que llevaran la náutica en las venas

Saludos y
