Con eso y con todo, no hay que fiarse nunca demasiado.
Yo tuve un buen susto este verano pese a llevar el radar puesto.
Ajusté los sectores de alarma del radar a 10 millas y me eché un poco en la bañera.
Cada veinte minutos sonaba el reloj de cocina y revisaba entorno, radar y algunas veces cambiaba a ver la carta.
Resulta que cuando cambiaba para ver la carta se desconfiguraban las zonas de alarma del radar poniéndose por defecto a 3 millas sin avisar de ello.
Así que me encontré con un ferry frente a frente a 3 millas escasas, mientras hacía mis cuentas y confirmaba que el ferry no maniobraba llegó bien cerca, así que viendo que venía ligeramente hacia mi estribor metí 90º a babor para no cruzar su proa, pasando a menos de una milla ya que veíamos las sombras del pasaje en los ventanales.
