Bueeeeeno, pues recabada información por varios métodos (cofrades de la taberna, amigos/as franceses y otros medios) voy llegando a la conclusión de que el paraíso no existe. O tal vez aún no lo he encontrado.
Una cosa es querer ir a visitarlo, lo que pienso hacer si puedo. Otra muy diferente es quedarse allí.
Hay (como en casi todos los lugares) trabas administrativas y económicas que no son demasiado aceptables.
Moraleja: el lugar puede ser precioso, pero no es lo que estoy buscando.
Muchas gracias a todos por vuestras ideas e informaciones.
