Todas las opiniones de este hilo son comprensibles/razonables/defendibles... pero permitidme que diga algo:
¡¡¡ Estoy hasta los mismísimos... de tal personaje!!! Bueno, no de él, que sería darle demasiada importancia, si no de los medios que nos lo sirven en el desayuno, en la comida, y en la cena.
Basta ya de que ocupe reseñas y páginas de información. Que le juzguen si ha cometido alguna fechoría, y que le enchironen si ha lugar. A este paso, su fortuna no va venir por eso de estafar (presuntamente), si no de jugosas exclusivas cuando se decida contar sus andanzas o escribir sus memorias. ¡¡¡Que horror!!!


