Cita:
Originalmente publicado por Capitan Raquero
 hola Berrincha , está difícil de añadirle algo más de acero inxoidable porque ya es la caña de acero inoxidable, como el resto de los componentes del timón de fortuna.
Además no entiendo tu chiste y menos en temas de seguridad, acabo de leer el hilo de la pérdida del velero Agata en el Atlántico por no poder reparar el timón y decidir el patrón hundirlo.
Y lo típico de echar baldes a babor y estribor o construir uno de fortuna con una puerta , lo mejor es tratar de tener algo más apropiado.
Triste perder un abrco así , de todas formas berrincha seguro que tienes mucho que aportar al hilo y te animo a qlo hagsa porque todo lo que hagamos por la seguridad es siempre bienvenido.
Así que esperamos ideas tuyas al respecto , yo te lo agradezco de antemano.
|
Pues voy a tratar de explicarlo mejor (si soy capaz...):
Algunos astilleros, de serie, te dan una parte o toda la caña de respeto, que consiste en dos piezas: una que va cogida al eje solidario con la pala del timón y otra que no deja de ser un brazo de palanca de madera, acero,etc. en forma de tubo o similar, que uniéndolo al primero, te permite hacer la fuerza suficiente para manejarlo. A la segunda pieza me refiero. A la extensión.
En cuanto al chiste...caña (cerveza) agrandándola, pinta (cerveza)...
lo que pasa es que los chistes cuando son flojitos (como es el caso, de ahí las disculpas ) aunque vengan al pelo y por poner un tono amable a la conversación, pues ... no gustan a todo el mundo...Es comprensible...
Por el año 2000/01 mas o menos, venía con mi velero, un 35ft. desde el Caribe hacia España. En medio del Atlántico, a causa de un temporal, al quinto día, el mástil, se vino abajo. Tuve que deshacerme cuanto antes de la jarcia. En una situación así, un mástil es un látigo peligroso que hay que soltar cuanto antes, si piensas que no lo puedes aprovechar posteriormente,
y si consigues subirlo a bordo o remolcarlo de momento. Que también es peligroso.
Bueno, pues al segundo día a la deriva, un tripulante que venía conmigo y que era la primera vez que navegaba en su vida, dijo en un momento de lucidez.." no, si lo complicado no es que hayamos perdido el mástil, lo complicado va a ser encontrarlo ahora...a ver dónde está..."
Este comentario, en tal situación, y con clara intención de animarme,fue una bendición que me arrancó una sonrisa, que buena falta me hacía...
saludos amigos.