Precioso relato y una lástima que no se permitan estos actos que vienen ya de ritos paganos de la antigüedad y que no considero que contamine más que la incineración en sí (eso sí que contamina, pero como solo se puede hacer en las funerarias y se cobra, no pasa nada...)
Cuando recuerdo los versos de Becquer (Que solos se quedan los muertos) lo último que deseo es que me metan en un cajón y luego me empotren en un muro del cementerio.. Solo de pensarlo me entra claustrofobia...

Antes prefiero el rito tibetano..
Y tampoco me gustaría un funeral en un barco con gente uniformada.. preferiría a familiares y amigos, sin uniforme, y montando una gran fiesta como despedida.. Que a fin de cuentas, si has vivido, la muerte solo es otra parte de esa vida..
Es una pena que hasta en lo de recordar a nuestros seres queridos que no están nos pongan limites y más si están basados en obtener beneficios..
Salut!!


