Violentos. Es el mejor adjetivo para describir los últimos tres días. Navegando al largo con 25 o 30 nudos de viento, lo que en otras palabras quiere decir que vas rápido, y dando botes. Hay toneladas de agua en cubierta, y con el barco totalmente escorado, inclinado.
Todo el tiempo que estás en cubierta lo pasas con esas toneladas de agua pasándote por la cara. Los timoneles puede que se lo pasen bien. Pero el resto de la tripualción, no tanto. Dentro del barco, intentas mantener el equilibrio. No caer. No ves las olas que te vienen, así que no te puedes anticipar. El ángulo de inclinación pronto se hace insoportable. Andar por el barco, es como hacerlo por una pared de escalada.
Tres días así, y estás acabado.
Yann Riou, OBR
Dongfeng Race Team