Pues si como alguno ha comentado, han sido los últimos, o de los últimos, en probar el barco y entrenar, parece lógico que hasta más adelante (¿tercera o cuarta etapa?) no sepan sacarle todo el partido al barco (y quizás a la tripulación).
Creo que lo peor que pueden hacer es que los nervios y ansiedades les hagan tomar decisiones erróneas y precipitadas de cara a las próximas etapas.
La paciencia, la constancia y la tenacidad han sido siempre buenas compañeras de viaje.

