Con un barco bien equipado y bien preparado, esto es: velas enrollables (las dos), toda la maniobra reenviada a bañera, hélice de proa, arnés, líneas de vida y razonable capacidad naútica del patrón no veo limitación a la eslora. Al menos hasta los 45 ó 50 pies.
Yo tengo un 37 pies, 69 años, navego habitualmente solo, y no he tenido ningún problema significativo. Es más, llevo tiempo queriendo pasar a un 44-46 pies para navegar en las mismas condiciones, que aún no he podido llevar a cabo, fundamentalmente, por la tremenda crisis que atravesamos.
Lo que si me impone bastante, mejor dicho me impone mucho, es tener que ir a proa, para arreglar enrollador de génova o cualquier otra cosa con mar formada, aunque vaya con arnés y línea de vida. Por eso me aseguro siempre de gobernar desde la bañera y de ponerme el arnés, siempre también, antes de salir de la bocana.

