Cita:
Originalmente publicado por south
Con un barco bien equipado y bien preparado, esto es: velas enrollables (las dos), toda la maniobra reenviada a bañera, hélice de proa, arnés, líneas de vida y razonable capacidad naútica del patrón no veo limitación a la eslora. Al menos hasta los 45 ó 50 pies.
Yo tengo un 37 pies, 69 años, navego habitualmente solo, y no he tenido ningún problema significativo. Es más, llevo tiempo queriendo pasar a un 44-46 pies para navegar en las mismas condiciones, que aún no he podido llevar a cabo, fundamentalmente, por la tremenda crisis que atravesamos.
Lo que si me impone bastante, mejor dicho me impone mucho, es tener que ir a proa, para arreglar enrollador de génova o cualquier otra cosa con mar formada, aunque vaya con arnés y línea de vida. Por eso me aseguro siempre de gobernar desde la bañera y de ponerme el arnés, siempre también, antes de salir de la bocana.
 
|
Mi barco es un 38' con maniobra clásica, es decir, mayor a pie de palo sin enrollador y génova 150% con enrollador.
Puedo llevarlo solo, pero, cuando lo hago, soy siempre muy previsor, intentando prever cualquier contingencia. Por eso he subrayado en rojo lo que dice maese South.
Hace un par de años, doblando el cabo de Gata (viento F4 a F5) me despisté siguiendo unos delfines. Me pilló un role de viento, tan común en casi todos los cabos, y el génova se lió de mala manera. Afortunadamente no iba solo y nos costó dios y ayuda relingar provisionalmente la dichosa vela, dejándola más o menos controlada hasta llegar al puerto base, Aguadulce, que se encontraba a 19 millas.
Si hubiera ido solo os aseguro que:
- 1º Enrollar Génova al 50% antes de llegar al cabo.
- 2º Sin enrollar, que les den a los delfines.
- 3º Si, pese a eso, se me hubiera liado la vela, habría arrancado motor inmediatamente, me hubiera aproado al mar y, después de engancharme con el arnés a la línea de vida, hubiera ido a proa para relingar la vela lo mejor posible (eso si, jurando en chino, tagalo, arameo, aracago y demás)
Moraleja: por muy equipado que tengas el barco (reenvíos, winches eléctricos y demás mandangas) si navegas solo... muuuuuuuucha prudencia, porque nunca se está exento de algún problemilla (o problemón) que te puede jeringar más de lo que te imaginas.
La eslora es lo de menos (dentro de un orden). Lo único a tener en cuenta es la seguridad y la previsión.