Todo el mundo sabe que las acciones de Greenpeace son pacíficas. La desproporcionada actuación de la armada muestra lo nerviosos que están algunos.
Parece ser que el ejército está entrenándose para reprimir protestas ciudadanas, esta acción de la armada corrobora que la utilización del ejército para defender intereses económicos concretos (no el bien común) es una opción más que factible...
Esto no parece que lleve muy buena dirección...

