En la escuela de ingeniería teníamos un profesor que se expresaba de manera muy gráfica, decía que si hubiera un King Kong gigantesco que pudiera coger con sus manos un petrolero, si lo cogía por la popa se quedaría con la mitad del barco en la mano. Los barcos, sobre todo los de estos tamaños, están pensados para que los pesos, incluso los del propio barco, sean soportados por el empuje hidrostático...
