El tamaño importa.
Calcula primero los gastos de amarre y mantenimiento que quieres afrontar sin esfuerzo, pueden variar bastante según la zona. Por ejemplo, los amarres suelen cambiar de precio a partir de 8, 10 y 12 metros. La varada anual con ánodos, patente aceites y filtros también sube con la eslora.
La antigüedad importa.
Más de 20 años para un barco empiezan a ser muchos para mi gusto. He tenido uno con esa edad y los trabajos de mantenimiento y renovación eran continuos (lijada de casco, tensores agarrotados, poleas y guías para cambiar, bombas de achique y de baño en las últimas, instalación de gas renovada, manguitos del motor para cambiar, sky despegándose...) se puede hacer, pero lleva tiempo y dinero. Finalmente lo vendí con menos de 30 años, pronto le tocaría cambiar jarcia firme y otros trabajitos de más gasto.
En las velas es fundamental la edad, cuando están embolsadas ya no sirven y también tienen un precio en relación al tamaño.
También es cierto que la calidad de construcción y acabados de algunos modelos que ya tienen 20 años es apreciable comparada con muchos barcos más modernos (fortuna 9, Bavaria 300, los beneteau y jeaneau de esa época, etc)
Si piensas en esas esloras por ese precio, quédate en el centro de ellas: 30 a 32 pies, puedes encontrar algún barco bien mantenido y con un precio razonable.