En Almerimar hay un barco en el que vive su armador y su gato, un persa negro, bastante habituado e vivir a bordo, pero igual al pricipio le costó aclimatarse.
Nosotros tenemos dos gatos, pero se quedan siempre en casa, y sólo en raras ocasiones los llevamos de viaje.
Estoy con Kiai, en que el primer problema sería ubicar el cajón de la tierra, y su agua y comida.
Por lo pronto, no nos llevamos el 'gato al agua'.
Salu2. Carmelo ( O L A J E )
