Yo tenía el mismo problema, aunque no olía mal. Así que quite toda la tapicería. Me llevé la aspiradora de casa, que es muy potente, y le acople el terminal que se utiliza para llegar a los rincones.
Con dicho terminal fui rascando directamente en la superficie donde estaba la espuma estropeada, con la aspiradora a máxima potencia y mascarilla. Así quité todo lo gordo. Luego pasé una lijadora, también conectada a la aspiradora, que eliminó los pegotes de cola que había en la superficie de la fibra. Y después de todo esto, pintura blanca de dos componentes.
Queda muy limpio y luminoso. El problema es que se ve la trama de la fibra y no es muy estético, pero es bastante más práctico.
