Puñeteroooo!! Ya te esperaba ya!!
Para mi lo primero, hablando de barcos, es que éste te tiene que gustar, tienes que sentirte bien con su navegar, con su la seguridad y comodidad que me ofrece. Y yo soy una persona que reflexiono profundamente antes de comprar lo que sea. Por otra parte hay que ser realista con el plan de navegación de cada uno. En mi caso dispongo de muchas tardes libres que me permiten hacer salidas cortas(con lo que un barco es eslora contenida me permite salir con facilidad), y por otra parte dispongo de un largo verano, con el que me puedo plantear cruceros(que también me puedo plantear con la eslora de mi barco). Con un 12 metros seguro que haría unos cruceros más cómodos(que no más seguros), pero me dificultaría navegar el resto del año. Además lo que voy descubriendo es que a mayor eslora, sube mucho de precio, pero la concepción de un velero no cambia. Además descubro que barcos mayores a los que podría llegar, no tienen la calidad de acabados que tanto me satisfacen. Al final, dentro del rango de eslora que podría llegar, todos los veleros son iguales, lo único que cambia es que los espacios son mayores.
Y después lo que creo respecto al barco es lo que pienso en general de todas mis posesiones y personas que aprecio. Hay que saber ser feliz con lo que uno tiene, pues siempre antes de tenerlo anhelabas con tenerlo; y es una injusticia una vez que lo posees dejar de valorarlo. Yo ha eso le llamo consumismo; y intento no caer en la trampa psicológica. No se puede vivir permanentemente insatisfecho mirando lo que no tienes, mientras otros, miran tus posesiones con envidia. Esto es de locos, y no creo que sea el camino a seguir.
Para plantearme el valor de las cosas basta hacer un ejercicio frecuente: No olvidarse de donde vienes(el barco anterior), y plantearse que pasaría si de golpe lo perdieses(naufragio): entonces tu barco vuelve a brillar como nuevo y sólo tienes ganas de cuidarlo. Hay que ser humildes!!
Por otra parte, creo que para llegar a conocer y afinar un barco uno puede estar años, y al final, para mi los barcos tienen el alma de lo que yo he vivido en ellos. Desprenderte de un barco es obligar el olvido de buenos momentos vividos... en fin, que para mi, los barcos no son máquinas frías, sinó que estar en ellos es estar oliendo los buenos momentos vividos en él.
Perdonat por el totxo psicológico
Salut i bon vent!!
