Esta mañana me he despertado como todos los lunes, me he puesto bien los cataplines dentro de los calzones del pijama, me he levantado de la cama, me he calzado las zapatillas y vestido el batín. En mi camino hacia el patio en busca del diario le he dado al botón de la cafetera y he metido el pan bimbo en la tostadora. Cuando he vuelto, mi almiranta, la mejor almiranta de entre todas las almirantas, ya me había untado la tostada con mantequilla y con la mermelada de naranja que tanto me gusta. No bebo zumo de naranja porque es muy ácido y, fíjate, el estómago es mi punto débil. He abierto el diario y cuando he leído la primera noticia me he acordado de aquella frase de Willy Brand
«Una situación se convierte en desesperada cuando empiezas a pensar que es desesperada»
y, al final, he tenido que masticar un puto rennie porque la acidez me estaba matando
salud y libertad
Scipio