Cita:
Originalmente publicado por iperkeno
Desde el Mediterraneo...
Cofrades del Cantábrico y Atlántico: No dudo del respeto que merecen vuestras aguas, y la capacidad marinera y de previsión necesarias para surcarlas.
Olas inmensas, mareas, corrientes, y una mala leche considerable.
Las pocas veces que he tenido la fortuna de navegarlas, aunque solo en una ocasión las condiciones fueron duras (y no extremadamente duras), he adoptado todas las precauciones previas (meteo, mareas, refugios...) que se me ocurrieron.
... Porque el océano impone.
Solo un consejo.
Cuando naveguéis por nuestras aguas, ¡no os confiéis!
Nadie dice que sea lo mismo, ni peor, pero el Mediterráneo, dentro de un comportamiento global menos furioso, tiene varias formas de convertirse en un cabrón malintencionado.

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Eso exactamente es lo que quería transmitir yo al decir que no es igual una ola de 1 metro en el atlántico que en el mediterráneo, nunca he dicho que si es mejor o peor uno u otro.
Conozco el atlántico y he visto lo burro que puede llegar a ponerse, concretamente en la costa do norte, pero no es eso, en esas circunstancias si te pilla navegando…………………………
Lo digo porque desde fuera al mediterraneo, se le ve como una especie de piscina y no es así, un mar con olas de dos metros en el mediterraneo. puede ser la ostia y complicarte la vida, incluso darte un disgusto.
Aquí por valencia hay un tipo de ola que llamamos BULLIT (hervido) y es más alta que larga de echo rompen hacia arriba y vienen en todas direcciones a la vez chocando entre ellas.
El otro factor es la rapidez extrema en los cambios del tiempo, ya he contado alguna vez que en el delta del Ebro, en pleno agosto, dormitando fondeado en una playa de la (punta de la baña), en menos de 10 minutos pasamos de 36º a 12º, de un sol de justicia a hacerse practicamente de noche, de un mar plano y viento 0.0, a un mar absolutamente salvaje y rachas de 55 knts.
Solo tuve tiempo a salirme de la playa porque lo vi un instante antes que los tres veleros fondeados a mí alrededor de entre 34 y 40 pies, que el mar tiro y dejo varados encima de la playa en un instante sin que llegaran a enterarse de que había pasado.
Yo salí a motor, muy despacio para no forzar nada, a palo seco cuando cargaban las rachas pasaba los 35º de escora, la auxiliar que no me dio tiempo a guardar y llevaba atada a popa, dando saltos y volando como una cometa. Ese día el viento provoco un montón de hundimientos, incluso motoras amarradas a las que el viento dio la vuelta boca abajo.
Una motora pequeña (6mts. Aprox) que me paso a toda leche fue levantada, salió volando y dio la vuelta de campana, suerte que detrás venia la embarcación de salvamento y recogió a los dos tíos de la lancha
Hasta uno de los dos helicópteros de la guardia civil fue volcado a pesar de estar sujeto con cinchas al pantalán.
Una hora después, estaba tomándome una cerveza en el club náutico con 35º a la sombra y el mar como un plato.
. Esas cabronadas son típicas del mediterráneo, yo ya me he comido dos y otra que me pillo en puerto, después de aquello mi mujer ha tardado 6 años en volver a subir al barco...