Gracias, Rog, por tu relato.
Y en especial gracias por las fotos de la Isla de las Palomas. Me traen muy gratos recuerdos por las horas que he pasado buceando en sus alrededores. Es difícil imaginarse lo que esconden sus aguas, tan grises a veces, tan profundamente azules otras, tan cristalinas algunas como para poder ver el fondo a más de 20 metros más abajo.
PD: el "tranquilo, pisha" me ha llegado al alma.

Eso lo decimos los gaditas de una manera inconfundible.
Hala, un abrazo y unas merecidas rondas de algún espirituoso para entrar en calor, que falta hace.
